- El proyecto busca generar alternativas legales para las familias de la sierra y quitarle mercado, recursos y control territorial al crimen organizado.
Boston, Massachusetts.– La propuesta para explorar en Sinaloa un modelo estrictamente regulado de producción de amapola con fines farmacéuticos dio un nuevo paso durante las reuniones de trabajo que sostuvo el diputado federal Mario Zamora con especialistas de Harvard Medical School, Massachusetts General Hospital y McLean Hospital.
La iniciativa está siendo analizada desde una visión 360 grados: salud, ciencia, regulación internacional, prevención y tratamiento de adicciones, seguridad, viabilidad económica, desarrollo de la sierra y recuperación territorial.
Zamora se reunió con la Dra. Bertha Madras, profesora de Harvard Medical School y directora del Laboratorio de Neurobiología de las Adicciones de McLean Hospital. Madras formó parte de la Comisión Presidencial creada por Donald Trump para enfrentar la crisis de opioides en Estados Unidos y participó en la elaboración de recomendaciones para la Casa Blanca.
También sostuvo un encuentro con el Dr. David Eddie, profesor de Harvard Medical School y director asociado de Ciencia Clínica Traslacional de la Recuperación del Recovery Research Institute de Massachusetts General Hospital, especialista en tratamiento, recuperación y prevención de recaídas.
Durante las reuniones se analizó la posibilidad de transformar una actividad históricamente vinculada a la economía ilegal en un modelo de producción farmacéutica estrictamente regulado y supervisado por el Estado, destinado exclusivamente a fines médicos y científicos, particularmente a la producción de morfina.
La propuesta contempla estudiar desde la calidad de los suelos y la viabilidad agrícola de la sierra hasta los sistemas de trazabilidad, controles sanitarios, protección de productores, costos de producción y cumplimiento de las normas internacionales necesarias para que, eventualmente y sujeto a las autorizaciones correspondientes, Sinaloa pudiera participar legalmente en el mercado farmacéutico de Estados Unidos.
Uno de los objetivos centrales es determinar si este modelo puede ayudar a quitarle mercado, recursos y control territorial al crimen organizado, ofreciendo simultáneamente una alternativa económica legal a las familias de la sierra.
“Si logramos que una familia de la sierra pueda vivir legalmente de su trabajo, estamos generando desarrollo, pero también quitándole espacio y recursos al crimen organizado. Queremos recuperar comunidades, recuperar territorio y que vuelva a estar presente el Estado”, señaló Zamora.
Los especialistas recibieron favorablemente el planteamiento y coincidieron en la importancia de continuar profundizando su análisis técnico, estableciéndose una ruta de colaboración para fortalecer el proyecto y avanzar en contactos con autoridades sanitarias y organismos de seguridad de Estados Unidos, además de especialistas y actores relacionados con el mercado farmacéutico.
Entre los siguientes pasos se encuentra elaborar un documento estratégico que detalle beneficios para México y Estados Unidos, marco legal, modelo económico, controles de seguridad, trazabilidad, protección de productores, viabilidad agrícola y diseño de un posible programa piloto en Sinaloa.
“Nos dejaron tarea, y eso es una muy buena noticia. Tenemos que convertir esta idea en un proyecto cada vez más sólido, con números, controles, sustento científico y una ruta jurídica clara. La voy a atender rápidamente porque el acuerdo es seguir colaborando y volver a reunirnos pronto para darle seguimiento”, expresó Zamora.
El legislador subrayó que no se parte de conclusiones anticipadas ni se pretende improvisar una solución, sino someter la propuesta al conocimiento de especialistas nacionales e internacionales para determinar su verdadera viabilidad científica, médica, económica, social, regulatoria y de seguridad.
De resultar viable, los beneficios potenciales para Sinaloa serían múltiples: generar empleos e ingresos legales para las familias de la sierra, desarrollar una cadena farmacéutica, producir medicamentos esenciales como la morfina, fortalecer la prevención y tratamiento de las adicciones, recuperar comunidades y territorio y debilitar las estructuras económicas que permiten al crimen organizado mantener control sobre regiones enteras.
“No queremos ocurrencias. Estamos revisando absolutamente todos los ángulos y escuchando a quienes más saben en el mundo. Si logramos construir un modelo seguro, legal y científicamente sólido, puede convertirse en una alternativa histórica para Sinaloa. La sierra merece una alternativa distinta después de décadas bajo el control de la economía criminal”, concluyó.