México— La presión social y la intervención de autoridades federales derivaron en la renuncia de Silvia Iliana Villarruel Gutiérrez, quien se desempeñaba como regidora del Ayuntamiento de Ocotlán por Movimiento Ciudadano, luego de verse involucrada en una fuerte polémica por manipular públicamente a una cría de mono araña, especie protegida en México.
Los hechos ocurrieron el pasado 9 de febrero durante un evento cultural realizado en la Casa de la Cultura de Ocotlán, donde la entonces funcionaria fue captada en video cargando al primate —vestido con un suéter rosa y sujeto con arnés— e incluso dándole un manotazo mientras intentaba controlarlo. Las imágenes se viralizaron rápidamente, generando acusaciones de maltrato animal y posesión ilegal de fauna silvestre.
Tras la difusión del material, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) presentó una denuncia penal por la presunta comisión de un delito ambiental, al tratarse de una especie catalogada en peligro de extinción.
Aunque Villarruel Gutiérrez aseguró que el ejemplar no era de su propiedad y que únicamente lo sostuvo “por unos momentos”, usuarios de redes sociales compartieron fotografías previas donde aparece con el mismo mono, lo que incrementó la indignación pública.
El 13 de febrero, y ante el creciente reclamo ciudadano, la regidora anunció su renuncia “de manera inmediata”, reconociendo haber cometido un error y afirmando que colaborará con las autoridades federales en la investigación correspondiente.
La renuncia de Silvia Iliana Villarruel Gutiérrez marca un precedente político, pero colectivos advierten que el verdadero reto será garantizar sanciones ejemplares y reforzar la aplicación de la ley para evitar que casos similares se repitan.





