La reciente medición de RUBRUM deja un dato que va más allá de los números; Mario Zamora concentra casi seis de cada diez preferencias entre los perfiles priistas medidos rumbo a la gubernatura de Sinaloa en 2027.
Con 59.1%, Zamora aparece ampliamente por encima de Paola Gárate, con 21.1%, y Paloma Sánchez, con 19.8%. Pero lo interesante no es solamente la diferencia de 38 puntos con el segundo perfil; sino que el resultado mantiene prácticamente la misma ventaja que la encuesta anterior y refuerza la posición de Zamora dentro de su partido. El 2 de septiembre tenía 58.1% y ahora registra 59.1%.
Eso significa que, al menos dentro del universo priista que plantea RUBRUM, no se observa una disputa cerrada por el primer lugar. La preferencia está claramente concentrada en uno de los tres perfiles evaluados.
Pero hay otro dato que resulta interesante; cuando RUBRUM pregunta por el partido político, el PRI aparece con 22.6%, detrás de Morena, que registra 33.3%, y por encima del PAN, con 14.7%. Movimiento Ciudadano alcanza 7.1%, el PAS 4.3% y el Verde 2.9%, mientras 15.1% todavía no define su preferencia.
La fuerza que Zamora registra dentro del PRI es considerablemente mayor que la preferencia que actualmente registra el partido en la medición general. Son preguntas distintas y no pueden compararse como si fueran el mismo indicador, pero juntas permiten entender el escenario que enfrenta el priista.
Por un lado, tiene una posición definida dentro de su partido; por otro, el PRI por sí solo registra 22.6%. De ahí que en sus más recientes declaraciones, Zamora ha dejado de hablar exclusivamente del PRI y ha venido manejando la propuesta de construcción de un posible frente opositor.
El propio Mario Zamora ha planteado públicamente la posibilidad de una candidatura común en la que puedan participar PRI, PAN, PAS, Movimiento Ciudadano y algunos ciudadanos. También ha dicho que, si otro perfil llega a tener mejores condiciones para encabezar ese proyecto, estaría dispuesto a respaldarlo.
Por eso, la discusión ya no parece estar solamente en quién podría encabezar al PRI, sino en qué tan viable puede resultar construir una candidatura que rebase los límites de ese partido.
Sin embargo, hay que ser claros, la encuesta no responde esa pregunta, tampoco mide una eventual alianza, pero sí muestra que, entre los tres priistas incluidos en el ejercicio, Mario Zamora mantiene una diferencia amplia y además registra un ligero crecimiento respecto a la medición anterior.
RUBRUM levantó esta medición el 15 de septiembre mediante encuesta telefónica automatizada a población mayor de 18 años en Sinaloa, con muestra aleatoria representativa, 95% de confianza y margen de error de +/-3.8%.
Finalmente, hay que precisar que el dato fuerte no es únicamente que Zamora tenga 59.1%, sino que mantiene una ventaja muy amplia dentro del PRI mientras el partido registra 22.6% en la medición general; ahí está la lectura política que hace interesante la encuesta, porque se fortalece la tesis de que ahora es más importante la persona y no los partidos.




