La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) se vistió de gala y, en un marco de celebración sin precedentes, entregó su más alto reconocimiento: el Doctorado Honoris Causa a la Doctora Annie Pardo Cemo y a la Doctora Rosaura Ruiz Gutiérrez, dos mexicanas sobresalientes por su inteligencia e inspiradoras por su tenacidad, liderazgo y calidad moral.
En Sesión Solemne del H. Consejo Universitario, la ceremonia fue encabezada por el Rector, el doctor Jesús Madueña Molina, y contó con el Gobernador del Estado de Sinaloa, el doctor Rubén Rocha Moya, como invitado de honor. También asistieron el Secretario General Ejecutivo de la ANUIES, el doctor Luis Armando González Placencia, e invitados especiales, entre ellos autoridades estatales y federales, legisladores, empresarios, exrectores de la UAS, así como rectores y directores de diversas instituciones educativas.
El majestuoso Auditorio de la Autonomía Universitaria fue el escenario para dar cumplimiento a los acuerdos 454 y 455, tomados en la Sesión Ordinaria del 11 de diciembre de 2025, donde se aprobó otorgar esta máxima distinción a las ilustres científicas por sus grandes aportaciones a la ciencia en nuestro país.
Durante el evento, se proyectó un video sobre la vida, obra y trayectoria de las homenajeadas, quienes han transformado la realidad mexicana a través del conocimiento; una destacando en el estudio de la fibrosis pulmonar y la otra en la biología evolutiva. La información e imágenes presentadas motivaron al público a ponerse de pie para brindar un prolongado aplauso a estas dos grandes mujeres.
«Hoy tenemos ante nosotros a dos mujeres excepcionales que han hecho de la ciencia su más honesta razón de vida y la han asumido como una herramienta para el cambio (…) En la Doctora Annie Pardo Cemo tenemos a una auténtica investigadora de vanguardia, cuyo trabajo ha movido los límites de la biología molecular, trascendiendo géneros, idiomas y fronteras», expresó el Rector Madueña Molina.
Asimismo, indicó que su impecable trayectoria científica ha arrojado luz sobre el entendimiento de procesos fundamentales para la salud y la vida. Su labor docente ha formado a generaciones enteras de investigadores, sus resultados se han plasmado en publicaciones de alto impacto internacional y sus investigaciones permiten, hoy en día, una mejor comprensión de las enfermedades respiratorias.
“Más allá de sus numerosos méritos académicos, la doctora Pardo representa la versión más nítida de la ética del conocimiento […]. Al ser la científica más brillante y sensible de nuestro país, es un orgullo para esta Máxima Casa de Estudios Sinaloense tener en su comunidad a la doctora Annie Pardo Cemo, a la cual recibimos con genuina admiración, con un cariño sincero y el más profundo de los respetos”, dijo el rector.
El dirigente universitario expresó que la doctora Rosaura Ruiz Gutiérrez es la más generosa y talentosa de las académicas mexicanas, poseedora de la inteligencia necesaria para mover a la educación en la dirección correcta.
“En la figura de la doctora Ruiz Gutiérrez tenemos a la mejor constructora de esos vasos comunicantes entre la investigación y la realidad social […]; con su liderazgo ha sido y es una voz que resuena en los espacios donde se decide el futuro de la ciencia […]. Celebramos que, a partir de hoy, el alma azul y oro de la doctora Rosaura Ruiz sea tanto puma como águila, y que su incorporación a la comunidad rosalina sea por causas de honor”, externó el rector.
Hoy, el H. Consejo Universitario, máximo órgano de gobierno de la UAS, inscribe los nombres de las doctoras Annie Pardo y Rosaura Ruiz como las Doctoras Honoris Causa número 41 y 42, sumándolas a una lista de hombres y mujeres que han dado lustre a la ciencia y las humanidades en nuestro país.
“Dada la excelencia académica, la calidad humana y el espíritu de lucha a favor de la sociedad que distinguen a las doctoras Annie Pardo Cemo y Rosaura Ruiz Gutiérrez, este no debe ser solo un acto protocolario; este homenaje debe ser el establecimiento de un compromiso colectivo: el de seguir su ejemplo y cultivar la pasión por la ciencia en las nuevas generaciones”, enfatizó el rector.
“Al contar la humanidad y México con personas como nuestras galardonadas, las sociedades respiran nuevos aires de esperanza, y sé que la educación seguirá evolucionando con vigor, con buena brújula, hacia un horizonte de certezas”, puntualizó.
Las galardonadas recibieron, de manos del Rector y de la Secretaria General del Consejo, la doctora Yuniba Brun Corona, la muceta, la medalla, el pin con el escudo de la Universidad y el birrete que las enviste con el Grado de Doctorado Honoris Causa; asimismo, el Gobernador del Estado entregó el título enmarcado.
En su mensaje, la doctora Annie Pardo Cemo citó una frase del escritor Gabriel García Márquez: «La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla».
“Es difícil elegir las palabras adecuadas para una ocasión tan especial como esta, en la que con emoción comparto con la doctora Rosaura Ruiz Gutiérrez —mi querida amiga y admirada colega— la tan alta distinción académica que confiere la Universidad Autónoma de Sinaloa”, compartió.
“En la vida de cada uno de nosotros hay acontecimientos públicos que dejan huella en nuestra memoria y participan en la construcción de nuestra identidad […] Para que pueda vivir y disfrutar este momento tan especial y entrañable, ha sido necesario un ancho espacio y un largo tiempo”, manifestó.
Se refirió a las luchas por las libertades democráticas que comparte con Ruiz Gutiérrez, así como a la defensa y desarrollo de la ciencia y la educación pública en todos los niveles. Rememoró su camino por la investigación, que la llevó al estudio de enfermedades complejas como la fibrosis pulmonar, y explicó cómo equilibró sus responsabilidades siendo testigo y protagonista de los movimientos estudiantiles y magisteriales del 68.
“Aprendimos que las huelgas no significaban abandonar las aulas de estudio; aprendimos que podíamos actuar libremente, con el pensamiento abierto y con la disposición de escuchar y convencer sobre la necesidad de tener libertades democráticas […] He completado muchas vueltas alrededor del sol intentando compaginar mi labor científica con una tarea docente dirigida a mostrar la ilusión por el futuro y la emoción del conocimiento. En ningún sitio se perciben con tanta intensidad como entre los rincones desordenados de un cubículo o de un laboratorio de investigación”, planteó Pardo Cemo.
“Hoy recibo esta distinción profundamente emocionada, la cual proviene de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Muchas gracias”, enfatizó.
Por su parte, la destacada catedrática Rosaura Ruiz Gutiérrez calificó la ceremonia como un emocionante y emotivo evento.
“Recibir el Doctorado Honoris Causa es un honor que agradezco con mucha emoción. Gracias a los que tuvieron que ver en esto; muchísimas gracias al Rector y al Consejo Universitario (…)”.
Precisó que ha dedicado su vida al estudio del evolucionismo como una muestra de la importancia de la separación entre la ciencia y los mitos para, con ello, explicar el origen de la vida, la evolución y la aparición de toda la diversidad biológica. Asimismo, destacó que siempre ha buscado que la educación superior llegue a todos los rincones del país.
Habló de la revolución digital, en particular de la inteligencia artificial, que está modificando aceleradamente la forma en que se produce el conocimiento, se organizan las economías y se estructuran los mercados de trabajo. En este contexto, indicó que hay quienes insisten en que la Universidad, como institución, ha quedado rezagada y es obsoleta frente a estos cambios, argumentando que las habilidades prácticas importan más que los títulos universitarios.
“Reducir la educación superior a una capacitación técnica sería un grave error. Es un grave error: las habilidades prácticas pueden quedar obsoletas en pocos años, mientras que la universidad forma capacidades profundas, pensamiento crítico, creatividad, rigor intelectual, juicio ético y comprensión del contexto social”, sostuvo.
Disertó sobre la Universidad como una de las instituciones más longevas de la civilización occidental y como espacio de generación de conocimiento. Subrayó, sobre todo, la importancia de la Autonomía que permite la libertad de investigación, y se refirió también al movimiento del 68.
“Como muchas universidades públicas en América Latina, la Universidad Autónoma de Sinaloa ha vivido momentos complejos que ha sabido superar. En la década de los setenta (…), la Universidad Autónoma de Sinaloa ofreció un ejemplo claro de cómo una institución pública de educación superior puede articular investigación, innovación y compromiso social para responder a los desafíos de su entorno y del país”, aseguró.
Agregó que la UAS cuenta con capacidades científicas y tecnológicas consolidadas, programas e infraestructura, y destaca por su participación en el Sistema Nacional de Investigadores, proyectándose más allá de sus aulas.
En su intervención, el gobernador Rubén Rocha Moya celebró que la Universidad entregue estos títulos a dos eminentes científicas y distinguidas investigadoras como Pardo Cemo y Ruiz Gutiérrez.
“Al honrar la UAS a ustedes, se honra a sí misma y continúa con la tradición de reconocer a mujeres y hombres que, en los campos de la ciencia, la cultura y las humanidades, han creado y recreado el conocimiento y el saber que contribuyen a un mejor futuro para la humanidad. Desde hoy, Annie Pardo y Rosaura Ruiz son parte de esta gran institución sinaloense”, dijo.
Añadió que ambas personalidades son un ejemplo de integridad científica, ya que combinan la ética de la responsabilidad y el compromiso en el ejercicio de su vocación; asimismo, compartió destacados aspectos profesionales de ambas.
“Son modelos de lo que en México y en Sinaloa podemos y debemos hacer para formar a los científicos que reclama nuestro desarrollo social y material”, ponderó. Finalmente, convocó a las universidades, centros de investigación, Gobierno, sociedad civil y empresas a impulsar el desarrollo de la ciencia y la tecnología en la entidad como el mejor homenaje a las galardonadas.





