Los Mochis, Sinaloa.— El compromiso, la empatía y la lucha constante por quienes no tienen voz han llevado a Guadalupe López Ontiveros a ser reconocida como una de las 50 mujeres más destacadas de Sinaloa por el portal Espacio Sinaloa.
Originaria de Los Mochis, Guadalupe recuerda una infancia feliz en el campo, rodeada de animales y naturaleza, un entorno que marcaría profundamente su sensibilidad. Sin embargo, fue años más tarde, ya en su vida adulta, cuando su vocación tomó forma tras rescatar a “Chimuelo”, el primer perrito que despertó en ella un fuerte instinto de protección hacia los animales.
A partir de esa experiencia nació “Patitas con Causa”, un proyecto enfocado en rescatar, rehabilitar y encontrar hogar a animales en situación vulnerable, además de promover la concientización social sobre el respeto, cuidado y derechos de los animales.
Para Guadalupe, ser animalista implica mucho más que amor: significa proteger la vida, fomentar el respeto y trabajar activamente por el bienestar animal. Su rutina diaria refleja ese compromiso: inicia antes del amanecer, limpiando los espacios de cerca de 50 animales que tiene bajo su resguardo, alimentándolos y brindándoles atención. A ello se suman rescates, atención veterinaria y talleres de concientización que realiza en distintos espacios.
No obstante, su labor no ha estado exenta de dificultades. Señala que uno de los principales retos ha sido la falta de apoyo institucional y el poco interés de autoridades en atender casos de maltrato animal, lo que obliga a los activistas a redoblar esfuerzos y enfrentar múltiples obstáculos como ciudadanos.
A pesar de ello, Guadalupe destaca el respaldo incondicional de su familia, quienes comparten su amor por los animales y la acompañan en marchas y actividades a favor de esta causa.
El trabajo de rescate también conlleva una carga emocional significativa. Por ello, ha aprendido a equilibrar su vida personal con su labor social, recurriendo incluso a terapia psicológica para afrontar los casos más difíciles, como el de “Aura”, una perrita cuya historia evidenció la falta de empatía social y que lamentablemente falleció, o “Luna”, quien tras sobrevivir a una agresión encontró finalmente un hogar donde logró transformar la vida de otra mascota.
“Los animales están en este mundo para enseñarnos algo. Ellos sienten, tienen derechos, y aunque muchos no tengan dueño, hay quienes protegemos su integridad”, expresa.
Guadalupe también hace un llamado a la sociedad a asumir responsabilidad: asegura que los animales en situación de calle no están ahí por decisión propia, sino como consecuencia de la irresponsabilidad humana.
Con estudios en Comercio Internacional y activista desde el año 2020, su mayor sueño es generar un cambio cultural en su municipio, promoviendo el bienestar animal y dejando un legado en las nuevas generaciones.
Hoy, su historia y esfuerzo no solo transforman vidas, sino que también la colocan como un ejemplo de compromiso social en Sinaloa.





