Ciudad de México.– México podría dejar de recibir productos elaborados con trabajo infantil. Una iniciativa presentada en el Congreso de la Unión busca castigar desde la raíz económica a quienes lucran con la explotación de niñas, niños y adolescentes en cualquier parte del mundo.
El diputado federal Ricardo Madrid impulsó una propuesta para impedir la importación de mercancías vinculadas con trabajo infantil o procesos que dañen a menores de 18 años, enviando un mensaje contundente: el comercio no puede construirse sobre el abuso.
Desde tribuna, el legislador advirtió que cada producto fabricado bajo explotación infantil que llega al mercado representa una cadena de violencia invisibilizada que continúa porque sigue siendo rentable.
“El mercado mexicano no debe ser refugio de mercancías generadas con explotación infantil”, señaló el diputado.
La iniciativa propone reformas a la Ley de Comercio Exterior y a la Ley Aduanera para permitir que autoridades revisen mercancías cuando existan alertas o indicios de explotación infantil, exijan información sobre su origen y, si es necesario, impidan su entrada al país.
El planteamiento incluye coordinación entre autoridades aduaneras, la Secretaría del Trabajo y la Secretaría de Economía para detectar riesgos y actuar antes de que los productos lleguen al consumidor.
Madrid Pérez explicó que permitir la entrada de estos bienes abre espacio económico a cadenas productivas basadas en la vulneración de derechos humanos y manda la señal de que el abuso puede quedar impune.
La propuesta busca cambiar esa lógica: si México cierra su mercado, se reduce el incentivo económico que mantiene viva la explotación infantil.
“El libre comercio no puede sostenerse sobre la violencia contra menores”, afirmó.





